martes, 15 de septiembre de 2015

Bolras Cap. 25º

Alexauron soltó un enorme grito recuperando algo de fuerzas y alzando su otro brazo hacia el cielo, intentaba sacar más tiempo para Tony. En uno de los bloqueos dos enormes rocas golpearon el árbol de Bolras, una en su copa arrancando casi la mitad de sus ramas y esparciendo las hojas por el huerto y otra que golpeó la parte superior del tronco. La segunda no produjo mucho daño, solo rasgó la corteza, pero hizo que se inclinara mostrando la mitad de sus raíces y creando una gran nube de polvo. El brazo de Alexauron que apuntaba al cielo empezó a emitir un haz de luz al que no se le veía fin. Este empezó a girar sobre su eje levantando un fuerte viento que se empezó a extender por toda la explanada. Las nubes se acercaban al torbellino oscureciéndolo todo, venían de todas las direcciones. Quedaron todos absortos ante el poder del brujo y a mi me pitaron los oídos. Doly: " Tony acertará, yo le ayudaré ". Recordé mi experiencia durante el primer ataque, fue ella quien guió mi arco. Doly: " Traeré ayuda ". ¿ Donde encontraría un ejercito que llegara a tiempo a estas alturas de la batalla ? Sonaron unas cornetas y empezamos a sentir de nuevo los cascos de los caballos sobre el llano. Cada vez el cielo se tapaba más y los cascos de los caballos iban cogiendo ritmo poco a poco. Las rocas seguían cayendo y la infantería que quedaba junto a los arqueros empezaron a seguir a la caballería. " Vienen con todo ". Virgy se pudo incorporar con un enorme moratón en la pierna. " No quiero morir ahora. Quiero ver crecer a mis hijas ". La impotencia se apoderó de mi y me hizo sentir rabia. Todo nuestro mundo, que ya estaba gravemente dañado, podría desaparecer. Los caballos ya estaban cerca y las continuas rocas que caían nos impidieron colocar las picas. La oscuridad casi plena se vio iluminada por un estallido justo donde estaban las catapultas y las rocas dejaron de caer. Alexauron levantó su otro brazo provocando que las nubes chocaran unas con otras entre relámpagos y truenos. Con el enemigo casi encima intentamos organizarnos, pero empezaron a llover flechas otra vez, haciendo que nos guareciéramos junto al muro y que los demás no se pudieran acercar aún. Confiamos en el número y no pensamos friamente que nos enfrentábamos a un ejército bien organizado. Las flechas cesaron y levantamos la cabeza para contemplar como uno a uno los jinetes entraban en Bolras por los huecos del muro. La batalla comenzó por todos lados a la vez mientras empezaba a diluviar sobre nuestras cabezas. La incesante lluvia embarró el suelo provocando que los caballos resbalaran y se descontrolaran. Sefy y Lika lanzaban sus espadones contra las monturas haciendo que los jinetes cayeran quedando a merced de los demás. Miry se subía a las monturas y relaizaba su especialidad degollándolos. Ivan y sus soldados hicieron un circulo alrededor de Alexauron para protegerlo y todos los demás luchaban como podían. Nunca vi tanto arrojo ni tanto valor. No pude compartirlo porque a mi y a Virgy parecía que no nos vieran. Tampoco podíamos movernos, como si fuéramos estatuas. La infantería estaba cargando contra la entrada cuando un musical y estridente silvido que provenía de la cascada lo inundó todo. Las bajas eran numerosas de ambos lados y el no poder hacer nada me estaba volviendo loco. Veía como continuamente mis amigos iban cayendo. Lydi cargó contra ellos cegada por la rabia y se llevó una tremenda coz que la dejo inconsciente en el suelo, así le pasó a unos cuantos. Korde también recibió una fuerte patada y al intentar incorporarse recibió un espadazo en su casco de placa que le hizo tambalearse. El jinete dio la vuelta para rematarlo, pero una flecha atravesó la rejilla de su yelmo y cayo hacia atrás. Vi a Tony al galope armando de nuevo su arco y seguramente guiado por Doly. Mientras la lucha continuaba tras la muralla vi como los arqueros, mas ligeros de armadura adelantaban gritando y sin blandir sus armas a los soldados. Una decena de osos negros venía gruñendo y a toda velocidad desde el bosque. Por la entrada sur se veía entrar una nube gris, plateada a la que acompañaban aullidos de guerra. Los caballos al ver a los depredadores se encabritaron deshaciéndose de sus jinetes y huyendo para salvar sus vidas. Los arqueros entraron por el portalón sin ánimo de atacar y fueron presa fácil para nuestras armas. La infantería al verse alcanzada por la horda de osos dio la vuelta dispuesta a enfrentarse a ellos. Los osos cargaron con su peso contra la formación esparciendo a los soldados hacia los lados, partiéndolos luego en pedazos con sus garras. Los jinetes que quedaban, ahora a pie, se apiñaron en un lado del muro y nuestros guerreros frente a ellos. La nube gris y plateada se acercaba a gran velocidad. Sefy: " ¡ Todos quietos ! " Alexauron cayó de rodillas y se quedo mirando al cielo sin mover un musculo, como si quisiera recibir la energía de la lluvia. Cuando la manada entró en el poblado por la puerta sur el suelo empezó a temblar. Sefy: " ¡ Agachaos ! " Un segundo después de hacerlo vi como un enorme lobo plateado saltaba sobre su hombro confundiéndose durante un momento con su pelo. Vi a Silvy levantar la mano y acariciarles mientras le esquivaban en busca de la matanza. Algunos saltaron el muro y fueron devorados por los osos. La batalla terminó y aunque habíamos sobrevivido las vidas perdidas me dolían en el alma. " ¿ Por que hay que pagar un precio tan alto para ser libre ? ". Mis paisanos, mis hermanos se debatían entre la alegría, el dolor, la pena y el estupor mientras contemplaban como los lobos desmembraban vivos a los jinetes. Recuperé mi movilidad y me eché a llorar. " ¿ Donde está el Rey de todos estos inocentes ? Juro que lo pagará ".

sábado, 12 de septiembre de 2015

Imposible imaginarlo

Con nerviosismo esperaba la llegada de sus primos. Estos venían pocas veces ya que vivían en el campo a muchos kilómetros de allí. Siempre era una visita a la que acompañaba el juego y la diversión. Cuando iban al río cercano a explorar la vereda, mientras paseaban a los perros o los innumerables juegos enseñados y aprendidos a partes iguales de generación en generación. Aquel antiguo catalejo con el visualizaban aves, ardillas y todo tipo de animales y que hizo aflorar en él un gran sentimiento naturalista. No se imaginó que sus primos vinieran con una escopeta de perdigones y que su diversión fuera disparar a todo lo que se movía. No se imaginó que su inmadurez le llevara a disparar una vez contra un pájaro para no desentonar ni recibir burlas. Tampoco imaginó que aunque no apuntara al ave el perdigón le alcanzó en el estómago y no pensó que fuera así porque este salió volando. ¿ Cómo podía imaginar que aquel pajarillo caería unos metros más allá entre unos matorrales agonizando hasta su muerte ? Menos aún imaginó que fuera un macho que buscaba comida para su pareja la cual se encontraba incubando dos huevos. Ni por asomo imaginó que esta dependía de él para comer ya que su instinto no le permitía separarse de ellos, ni que poco después de que nacieran los pollos la madre muriera de hambre. Imposible imaginar que los pollos desesperados, ciegos, huérfanos y hambrientos cayeran del nido, ni que uno de ellos lo hiciera en su patio. Nunca imaginó que sus primos lo cogieran y se lo lanzaran de uno a otro para divertirse. No vio otra cosa que intentar ayudarle, aunque si pudo imaginar tras lo visto que sus primos se mofarían de su llanto suplicando piedad para el animal. No imaginó que lo pondrían en sus manos porque pensó que eran muy crueles. Tampoco que tras muchos esfuerzos intentando darle comida y agua este muriera en sus manos, notando su último latido y volviendo a llorar. No se imaginó que su ansiado día en familia fuera el peor de su vida. Ya era triste sin saber que su absurda e infantil decisión provocara la muerte de una familia entera. Cuando soltó la escopeta después del fatal disparo dijo que no volvería a disparar nunca, aunque nunca debió hacerlo.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Amasando un sueño

(Petición de Ana con las palabras clave: Luxor, transformación y amasar. Siento la tardanza, el verano y otras circunstancias han copado casi todo mi tiempo. Ya me contarás un beso. ) Regentaba el negocio familiar desde la muerte de sus padres. La familia, la tradición y las costumbres le tenían enclaustrado en aquel centenario obrador. Eran las cuatro y media de la mañana y ya estaba en la panadería amasando y horneando. Siempre ponía la radio y escuchaba las noticias o música mientras realizaba sus tareas, pero hacía unos días que solo era ruido ambiente. Era un gran aficionado a los documentales y empezó a plantearse ir a visitar alguna de esos maravillosos lugares que en ellos conocía. La abstracción tenía que ver con egipto y sus maravillas. El negocio de momento no le daba más que para mantenerse y viajar en ese momento era practicamente imposible, a no ser que vendiera la panadería reunciando al legado familiar. Esa posibilidad ya se la planteó, lo que le tiraba para atrás era que una vez de vuelta del viaje tendría que buscar trabajo. No se imaginaba en otra situación que no fuera la de jefe ya que siempre fue así. Aquel día le sobró un poco de masa y empezó a moldearla. Creo un pan con forma de sarcófago intentando imitar el de Tutankamon. Lo metió en el horno como todos los demás panes y siguió con el resto de tareas. Aquel pan fue directo al escaparate y durante todo el día fue el foco de la curiosidad de los clientes. Se quedó bastante alucinado de que alguno de ellos lo quisiera comprar, él solo lo hizo como divertimento y adorno para el escaparate. Nunca pudo competir con los establecimientos que vendían pan ya que ellos nunca tuvieron masa congelada e industrial, sino que realizaban todo el proceso haciendo que sus precios fueran superiores y a pesar de que la calidad también lo era la mayor parte del público prefería pagar menos. Su alucine vino por lo que la gente estaba dispuesta a pagar por aquel pan y decidio a la mañana siguiente amasar un kilo más de harina y crear alguna otra figura. En principio hizo tres más iguales a la expuesta y las vendió sin problema. Las cobró al doble del precio de los panes normales y le dio cabida entre las tareas diarias. Esa noche, en casa, repaso nuevos lugares y figuras en las que inspirar sus creaciones. Se estuvo documentado sobre la ciudad egipcia de Tebas, la actual luxor y decidio representar a los colosos de Memnón. Su destino fue el escaparate de momento para ver en nivel de acepatación de los clientes, aunque para ese día ya tenía hecha una decena de sarcófagos. Asi fue poco a poco sumando más figuras y símbolos a su repertorio haciendo que su panadería fuera de las más conocidas de la ciudad. Empezó a recibir encargos para restaurantes y salas de boda con diferentes representaciones, no necesariamente relacionadas con el antiguo egipto. Tuvo que contratar a dos personas, una para atender y otra para que hiciera los panes de siempre mientras el se recreaba con sus esculturas en masa de harina. La transformación del establecimiento pasado apenas un año hizo que su sueño se hiciera realidad y pudo viajar para conocer aquellas maravillas en persona. No fue casualidad, fundió su sueño con su vida y lo hizo realidad.