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Princesa
Timidez fue lo primero que intuí en ella. Dulzura cuando la invité a un café y pidió capuchino, belleza y feminidad por los cuatro costados. Amistad y admiración más adelante, ocultando su curiosidad y ansias de saber, conocer y aprender en el entorno conocido. Afectuosa y sincera se mueve por el mundo luchando contra sus inseguridades con un valor envidiable. He de decir que es mi princesa, una mujer que se muestra como tal en su delicadeza. La confianza mutua que traspasa el tiempo y las penurias, las circunstancias y el día a día. Princes, tu sabes que te quiero y es sincero. Por favor no cambies nunca y sigue siendo la adorable, preciosa y educada señorita que me hace sentir útil y necesario cuando lo precisas. Sabes que estoy ahí cuando necesites, aunque a veces piense que no es suficiente o que no te correspondo como es debido. Eres y serás mi princesa, porque en todo este tiempo no hubo detalle ni circunstancia que lo pusiera en entredicho y porque si mi vida fuera otra intentaría tenerte más cerca, perdóname. Así pues, para el que no sepa de ti o no te conozca como yo, que sepan que hablo de un ejemplo de convivencia y saber estar. Princes esto es lo que siento y está aquí escrito, no hay vuelta atrás, siempre estaré esperando por ti. Un enorme y sentido abrazo de un admirador.
Os espero
(Hasta este sentido y pequeño texto me ha costado hacerlo, ahora entenderéis porque. Gracias por la paciencia, volveremos) Nunca pensé que el orden en mi vida fuera tan importante para ellas. Tampoco que necesitaran, además de tiempo, un espacio aislado y tranquilo. No les gustan el desorden y lo caótico de mi vida en este momento, ni mi preocupación perenne sobre mi destino. No perdimos la ilusión, pero reconozco que sí algo de ganas, pero porque hay otras cosas que hacer que urgen más. Las he desatendido e ignorado incosncientemente y ahora que intento retomar mi relación con ellas parece que me dan la espalda. Imagino que todo pasa por tener un equilibrio, por emitir una energía más positiva y receptiva que las anime a volver. Nunca deseché sus cariños y sugerencias, sus susurros y sus caricias, su loca forma de hacerme sentir diferente cuando me encuentro frente al teclado. Queridas musas regresad, prometo devolveros vuestro tiempo y atención. Por favor volved a darme parte de vuestra magia, no os defraudaré.
Décima a décima.
No creo que todo esto tenga que ver con la crisis, eso hace poco que lo tenemos. Yo quiero ir más lejos en el tiempo, cuando mi padre mantenía de sobra a su mujer y seis hijos con solo un sueldo, pasando por casa primos, amigos, vecinos, etc. A nadie le faltó nunca un plato de comida ni una cobija para dormir. Poco a poco nos han ido comiendo el terreno, me refiero a la burguesía y su ansia de poder y dinero, y el poco sentido de sociabilidad y solidaridad que la mayoría de ellos tienen, con la inestimable ayuda de nuestros moralmente dudosos mandatarios. Desde aquella época que relato entre los setenta y ochenta del siglo XX, a pizcas, poco a poco, décima a décima, han conseguido que nuestra vida sea trabajar y poco más, y no solo uno de los integrantes de la familia, con eso no basta, dos e incluso más. Me dicen que si las nuevas tecnologías, que si la sociedad consumista, que si...... No nos engañen más por favor, si ahora en este instante hace cinco años que no me suben el sueldo con la escusa de la crisis, no han parado de subir los servicios y materias primas, en años anteriores nunca subieron los sueldos lo mismo que los precios, poco a poco, décima a décima. Si se está pagando a nuevas contrataciones lo mismo que ganaba mi padre en los ochenta es normal que esto no funcione. Señores empresarios, si ustedes no le dan la posibilidad a sus empleados de consumir, ¿Quien pretenden que les compren sus productos? Bueno, siempre pueden intercambiar cromos mientras sus beneficios siguen subiendo a costa de reducir los salarios y aumentar las horas de trabajo. Esto es un atraso señores, pero todo tiene su limite, incluso la paciencia de sus empleados. No se duerman sobre sus montones de billetes por que les recuerdo que aún los proletarios podemos elegir a nuestros mandatarios, si, sufragio universal ¿Que fastidio eh?. Todo acabara estallando y su maravillosa burbuja que pasa por encima de todos los demás se romperá, porque a no ser que se inventen un mundo solo para ustedes, nosotros también estamos aquí. Sinceramente espero que venga alguien que les ponga en su sitio, que no es más que junto al resto de ciudadanos y sabiendo que sus empleados no son números si no personas con más obligaciones que cumplir con ustedes. Espero que si alguno de estos personajes antisociales, egoístas y avariciosos lea esto vuelva a ser persona y a alguno de sus amigos antisociales, egoístas y avariciosos se lo trasmita, ya que esa nombrada paciencia está en las ultimas y la necesidad de la gente cada vez es mayor. (Esto está dedicado a todos los que así actúan, sean conscientes o no de ello. Petición de Javier Ortega.)
Ordeno
Buenas y felices noches a todos. Hoy solo quiero desear qué disfrutemos de la afinidad colectiva que estos días nos regala. Como ya es sabido, en estas fechas hasta el mas malo encuentra dentro de si algo de bondad. ¡Imaginaos el bondadoso! Por eso quiero , ordeno (es un recurso literario, sin suspicacias). Que seamos felices, que recibamos lo bueno que nos dan y lo multipliquemos por mil. Hablo de sentimientos, de amor con todos sus significados. Hablo de ayudarse en una enorme cadena universal en búsqueda de nuestros días de felicidad, de amistad, de solidaridad y de paz. Ordeno pues qué obtengamos de nuestros recuerdos trapos que lavar y así quitarle peso a nuestra conciencia, e intentar mantener esta voluntad durante el resto del año. Ordeno también treguas en todos los conflictos, internacionales o personales, y me ordeno también llevar a fin mis sueños e intentar ser feliz. Perdonar este duro sermón y disfrutar al máximo de vuestro entorno. Un saludo.
Apatía
Hoy no tengo ganas de escribir. Es de esos días en los que las cosas van despacio y el tiempo deprisa, en los que tienes muchas cosas que hacer, pero la apatía te funde con la silla o el sillón. Una y otra vez recuerdas las tareas, y calculas el tiempo que vas a tardar, para cuando te sientas apurado romper tu idilio con el asiento. Así que me levanto apenado, por que no pude regalaros nada, solo como me siento. Y ahora con gran esfuerzo y buscando tenacidad en mis cloacas me despido. Tengo tareas que hacer. Un saludo.
Géneros.
Este es un tema solicitado por Alina mi princesita. La verdad que es un tema complicado puesto que quiere que describa la diferencia entre hombres y mujeres. NNNNNNN bueno, punto primero: Es difícil hablar de este tema sin caer el la comedia, y como habeis comprobado yo soy mas bien lírico, quizás si hubiera sido una mujer podría haber escrito un drama o un romance apasionado. Punto dos: Soy muy distraído y no recuerdo apenas momentos de la vida cotidiana en pareja, si fuera mi exmujer recordaría hasta el ultimo detalle. Punto tres: Como habreis leído en mi artículo de opinión "Fernandismo" creo en la libertad individual y dar mi opinión sobre esto y querer generalizar seria ir en contra de mis creencias, cualquier mujer: "Todos los hombres son iguales". Punto cuarto: Me rasco los huevos por que tengo qué rascar, ............ Punto cinco: Como dije antes nunca he escrito comedia, así que espero no haber dañado ninguna sensibilidad ni ningún ego. No quería mas que decirle a mi amiga Alina que el tema se las trae y que le próxima me pida que le hable de un zapatero (guiño a mi profe Nacho), por ejemplo.
Mirar al frente
Solo cuando tus recuerdos superan tu realidad, cuando la vida no supera lo andado, es entonces cuando aparecen. Si mi vida es lo que espero o más de lo que esperaba, esos recuerdos son anécdotas y aprendizajes, simples experiencias vividas y poco más. Pero cuando a tu vida le faltan sentimientos y cosas, cosas útiles o no, pero que te hacían la vida más fácil ayudándote o distrayendo, o sentimientos importantes, el amor, la autoestima y otros más, es cuando se te encoje el corazón y el estómago. Es cuando tu cerebro trabaja en hacer todos tus recuerdos más hermosos de como eran, bajo la influencia de la nostalgia. Y la melancolía, su inseparable compañera del pasado que taladra el corazón con cada destello. Así que he de trabajar el amor y la autoestima, para no pensar que el pasado fue mejor, y si en lo que me queda por vivir. (Un ave Maria por Miriam Sevilla.)
Mi eterna amiga
Texto escrito por José Antonio Guerra.-----------------------------------------------------Para que ser buena persona. Para que ser alguien que en verdad sabes que a nadie le importa. Para que ser al que todos buscan pero que luego nadie quiere. Para que ser amable y hacerte querer si luego nadie te quiere. Para que ser cariñoso si luego para ti no hay cariño. Para que ser una ayuda si luego nadie lo quiere. Para que ser un hombro de apoyo si nadie lo pide y sufre en silencio. Para que ser persona si el mundo está lleno. Para que ser alguien que tarde o temprano nadie recordará. Para que ser quien soy si no vale de nada ser. Para que quiero la felicidad si no existe. Para que creer en la eternidad si mi alma ya está condenada. Una condena pequeña por tanto dolor y sufrimiento. Dolor y sufrimiento por creer en algo que no está hecho para mí. Solo hay algo que muchos no quieren y otros adoran. Ese algo se llama soledad. Soledad que nunca te abandona y siempre está contigo aunque no la veas. Compañera de ahora y siempre, dame el abrazo que yo ansioso espero. Para saber que hay alguien a mi lado. Que hay algo que me espera y esperara siempre. Esta y estará siempre a mi lado y siempre sé que me esperará ahora y en la eternidad. Querida soledad siempre estaremos juntos. Nada nos va a separar.
Honradez
En agradecimiento a C.E.P.A “El Ponton” y a todos y cada uno de sus integrantes, no solo por su gran trabajo para la sociedad enseñando, administrando y manteniendo el centro, si no por el apoyo y la ayuda que me han y están prestando. Un saludo muy fuerte. [Texto publicado en la gaceta cultural “Pontoneando” de diciembre de 2014.] -----------------------------------------------------------------------------------------. Era un niño cuando llegaba con ilusión a la mesa electoral. Donde mis padres me dejaban meter el sobre en la urna. Un simple gesto en un segundo que me hacía sentir mayor. Deseaba que llegaran mis dieciocho, no solo para votar claro, pero era una de las razones. Solo tenía la sesgada opinión de mis amigos y conocidos, la poca información que me llegaba mientras mis padres veían el telediario y yo veía musarañas. Son mis padres y ellos no han dejado de votar nunca, porque antes no podían, y yo sigo su ejemplo y no he dejado de hacerlo nunca. Cuando pude votar por primera vez fui hasta nervioso. No es solo meter el voto en la urna, es levantarte el domingo en familia. Preparar la hora para luego ir al bar y debatir entre unas cervezas que pasaría. Cuando entras en el colegio electoral, con toda esa gente marcada con tarjetas y toda esa policía. Escoger la papeleta meterla en el sobre y oír como te nombran en alto y dicen, “Vota”. Era hasta un día divertido y esperado. Pero cambiaron mis costumbres y mi inquietud por la política aumento, cambiando la emisora musical por la generalista. Fue un problema ideológico y moral cuando mi idealizada política y mis venerables mandatarios se convirtieron en eternos sospechosos. Desde entonces no he dejado de votar a uno u otro partido, incluso alguna vez en blanco, pero siempre fui. No elegí a ninguno porque aún no vi un programa en el que te prometan lo que el pueblo realmente anhela. Lo que haría que todo funcionara mejor y fuera más justo para todos. Lo que movería de verdad a la gente disconforme o hastiada a volver a votar. Lo que se espera de todos y cada uno de nuestros políticos. Ninguno hasta el momento enarboló esa bandera. La honradez.
Dejar en paz.
Para escribir estas lineas no he tenido que invertir mucho tiempo, ni he tenido que utilizar la imaginación. Gracias a gente de mi entorno, no diré cual de ellos, pero si que son los inspiradores de este texto. Con la edad que tengo y que todavía no espabile. ¿Por que se reclama en esta sociedad mas sinceridad, sociabilidad, bondad., si son cualidades obsoletas? Ser abierto y transparente te hace vulnerable, porque el instinto depredador no se ha evaporado de nuestras entrañas. Y escribo esto apoyado en la rabia que siento ahora mismo, pero no por mi, si no por las otras personas que se ven afectadas por mi actitud ante la vida. Pero, ¿Quien tiene la culpa?, yo por ser abierto y sociable, o ciertos carroñeros aburridos de sus vidas y que no solo se crean sus propias ideas, si no que las hacen reales y las difunden. Bien, se ve que yo, por que hasta las personas que estimo y se han visto afectadas por mi pensar que todo el mundo es bueno, me han recriminado estas cualidades. Que debo hacer, ¿Convertirme yo también en un depredador de vidas ajenas como ellos? o ¿Ponerme como gato panza arriba enseñando las uñas y defendiendome de sus ataques con los míos?. Bien, lo siento, saldré de esta mientras a mi moral le queden los huesos para apoyarse, metido en mi burbuja aislante, protectora y curadora, totalmente impermeable. Se supone que en este espacio solo entro yo, pero esta vez se viene conmigo la decepción por la confianza violada y la tristeza de ver que la vida le da razón a estas reflexiones. Enhorabuena a los que no les gusta como soy, a los que no les gusta como vivo y lo que hago, o simplemente a los que mi despreocupada vida les molesta o les produce algún sentimiento encontrado. ¡Lo conseguisteis! Me apena no terminar de conocer a otras, las cuales no tienen culpa, pero igual que yo no la tengo para ser pasto de las hienas, ellos no la tienen para no contar con mi confianza, las alimañas se esconden entre las flores y no se las distingue bien. De verdad lo siento. Esto también y de nuevo, me muestra que la confianza solo se puede dar a contadas personas y que mi idealista sociedad desnuda de morales y tapujos es utópica, imposible. Nunca abrazare a esta humanidad corrompida e insufrible, llena de hipocresía y rencor. Intentare seguir con quien me entiende haciendo la mía propia, hermosa y realmente social, sin miedo a malicias inmerecidas, con mis personas queridas y estimadas. Seguir cargando contra mi burbuja que a mi y a ella todo esto nos da igual, y dejar a las personas que estimo y que no tienen ninguna culpa de mis actos, ni de ciertas coincidencias o afinidades, que vivan tranquilas aunque para ustedes se convierten en sospechosas. Dejarlas en paz, por favor. ( Cita: “Si alguien que lo lea se viera retratado, sépase que se hace con ese destino”. Silvio Rodríguez Domínguez. )
Inocente.
Siempre me lo he creído, porque no hacerlo de mis mayores y personas queridas. Me lo creía todo hasta el punto de hacerlo mío, y como no darle veracidad, cosas sobre cualquier ámbito de la vida. Las defendía con vehemencia en mis discusiones infantiles y que luego siendo más mayor al exponerlas ante otras personas, la mayoría de las veces me dejaban en evidencia, me sentía avergonzado, les odiaba. Ahora veo a los niños y niñas, chicos y chicas, dando por ciertas afirmaciones que no son suyas, y no veo a unos listillos, si no a unos confiados adolescentes, a mí me pasaba igual. Aprendí a documentarme y a verificar toda la información que me llegaba, para que no me pasara lo mismo más veces. También a crear mi propia opinión sobre las cosas. Ahora con el tiempo, tras cigüeñas y reyes magos, tras el coco y el hombre del saco, después de darme cuenta que no todo en esta vida es lo que parece, agradezco el esfuerzo sincero de mis padres y allegados por conservar en mi lo máximo posible, una cualidad que irremediablemente se pierde y no regresa, y que sin duda alguna es de las más hermosas del ser humano. Una cualidad que por la maldad de los hombres poco a poco va desapareciendo, la inocencia. (Para Elena María Córdoba)
Un liquido
Aquel liquido asqueroso, amargo y amarillento. La primera vez que lo probé, siendo un niño, me pareció tan repugnante que juré que nunca más lo probaría. Lo curioso es que no recuerdo cual fue la siguiente, pero al final me acabó gustando. Nadie me obligó, solo que con el tiempo, el sabor dulce de los refrescos me acabo empalagando. Mi paladar y yo cambiamos. Cambiamos porque las personas, según crecen y se relacionan, cambian sus hábitos y gustos. Todas las cosas tienen su momento. Pasé por todas ellas, por todas las que pasa cualquier adolescente, no quiero dar detalles. Pasé también por beber diferentes licores, con variedad de gustos y graduaciones, pero siempre estaba ese líquido amarillento y amargo, y ahora a mis cuarenta, sigue estando. Mientras hago la comida, cuando llego a casa del trabajo y sobre todo cuando quedo con mis amigos, siempre esta. Es por eso que no sé qué me pasara mañana, ni que será de mi vida, pero a no ser que un señ@r con bata me diga que lo deje, siempre me tomaré unas cervezas, fresquitas, amargas y amarillentas. (Dedicado a Riky. Un saludo muy fuerte a la familia.)
Fernandismo
¿Qué es el Fernandismo? No se asusten, no quiero crear una nueva religión o ideología política. No quiero hacer una secta y prometeros la abdución eterna. No va de eso. Ni nada parecido que se os ocurra. No quiero venderos el último robot de cocina, ni la última aspiradora superhipermegacosmica que salió mercado. Solo quiero explicar un poco que pienso. El Fernandismo, tanto en la cuestión política como en la religiosa y como en cualquier otra que podáis pensar, es simplemente convivir. No creo en un dios todopoderoso que creó todo lo que nos rodea, si creo en el evolucionismo, porque si había una posibilidad entre millones de trillones de que pasara, mi mente matemática dice, “Hay una posibilidad”. Pero creo que soy demasiado insignificante como para preguntarme una u otra cosa. En lo que realmente creo y estoy seguro de que existe, sois vosotros. Vosotros y todo el resto de personas que pasan a diario por mi vida. Si en algo creo de verdad es en las personas, porque en mi corta vida es lo único que voy a tener. Ser educado y respetuoso no me cuesta nada, aunque mi vida no me haga todo lo feliz que quisiera, pero eso hace que cualquier momento con cualquier persona sea aprovechable. Ese es mi dios, lo que tengo que labrar día a día en el tiempo que me concedió, un cálculo matemático y el amor de mis padres. Y la gente que me rodea, pero no solo mi entorno si no toda persona que sepa convivir, es bienvenida en mi espacio. En cuestión política también soy fernandista, y esto explicara también porque llamo así también a mi “religión” inventada. Creo en la idea individual, en que cada persona tienes su propia forma de pensar y vivir, y que pase lo que pase solo yo vivo y pienso como yo mismo y como nadie más. Y si me llamara Juan, estoy seguro que sería Juanista. Si bien tiendo a la izquierda, es evidente por el tema social, también entiendo muchas ideas del otro lado, por lógicas y coherentes. Nunca hay que cerrar la mente y “ser o no ser” de un lado o de otro. Lo que si pienso que todo debería estar un poco más repartido. No hablo de comunismo, pero sí de no permitir que mientras hay gente perdiendo sus casas, otros amasan dinero. Que no se hagan los recortes precisamente en lo que preserva nuestra constitución y nos protege. Vivienda, alimento y educación no deberían faltarle a nadie nunca, y así no vamos bien. Solo pido que los que más tienen arrimen el hombro, que ayuden al prójimo pero de verdad, porque con poco, con una pequeñísima parte de lo que tienen esto no habría pasado. Gracias por aguantar el duro sermón, y espero que así me conozcáis un poco mejor. Un saludo y un guiño a mi compañero de estudios Juan.
Estudiar
Estudiando estoy, terminando los estudios que no terminé, y cada vez que voy se me abre más la mente. Me siento con más ganas de curiosear y adquirir conocimientos. Cuando era joven todo me aburría y me parecía demasiado, guiado por la adolescencia más salvaje, solo pensaba en chicas y en fiestas. Para ello necesitaba dinero, y los estudios me ocupaban demasiado tiempo. La balanza se inclinaba con fuerza hacia el trabajo, cuando era fácil conseguirlo con corta edad y sin experiencia, y con otros elementos de momento y época que no viene a lugar. Solo es una pequeña reflexión para compartir un conocimiento que te da la vida, una reflexión que un gran porcentaje de personas con cierta edad se han hecho alguna vez. Si algún joven o adulto, que dejara o esté pensando en dejar de estudiar, este leyendo esto escuchen la pregunta y piensen que lo que les cuento es real. ¿Por que deje los estudios? o si lo hubiera sabido no lo habría dejado. Ahora con mi experiencia y marcado por el cambio de turno en mi trabajo, muchos años de noche alejado de todo lo real, volví a los estudios y a la vida. El alimento de la mente es la cultura y el conocimiento, una buen libro, una buena película o una visita a un museo, la mía tenía mucha hambre. Y ahora me siento con ganas de compartir, por eso este rincón y por eso este consejo: No abandonar, no parar y los que no lo estén haciendo, siempre se puede volver a empezar
Perder las costumbres.
Desencanto, y desilusión. Hace tiempo solo escuchaba la radio generalista, tampoco voy a decir cual, pero la tiende a la izquierda. Después de que empezara la crisis, de que todo lo que escuchaba fueran noticias de desalojos, miseria y hambre, mientras que por otro lado se hablaba de Duques y seudonobles millonarios con pensamientos feudales, y burgueses robando a los que les han elegido. Que poco respeto por la democracia, por los ciudadanos, por España. Este país que es el primero en arrimar el hombro cuando a cualquier otro país o región le falta el pan, el que presume de su solidaridad, de su alegría y su constancia. Son tantas las acciones repugnantes y reprochables, de estos señores a los cuales pagamos el sueldo para que nos cuiden y que luego solo se cuidan a sí mismos y a su entorno, que ya no quiero oír más. Sé que se puede interpretar como una cobardía, o como si dejara de lado a mis compañeros de viaje, que no son otros que el resto de los demócratas de este país, pero no sigo escuchando la radio. No es por cobardía como dije, ni porque me aburra esta situación, es por rabia, porque no quiero sentirla más y gratuitamente, porque cada vez forma con más fuerza parte de mí. He tomado la decisión de no enterarme de nada de lo malo, ahora necesito esperanza para mi gente, y los acontecimientos últimos, tanto el ascenso de la izquierda social, como la acción de la justicia con los indeseables me la da. Personajes que quitan el pan a las familias para amontonar dinero, y que crean leyes parciales y subjetivas a costa de una supuesta mayoría. Esperanza por que huele a cambio, y no huele nada mal. Pensaré en volver a mis costumbres, a escuchar la radio que siempre me acompañó, pero cuando se repartan las noticias en amables y asco/penas.
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