domingo, 7 de diciembre de 2014

Mirar al frente

Solo cuando tus recuerdos superan tu realidad, cuando la vida no supera lo andado, es entonces cuando aparecen. Si mi vida es lo que espero o más de lo que esperaba, esos recuerdos son anécdotas y aprendizajes, simples experiencias vividas y poco más. Pero cuando a tu vida le faltan sentimientos y cosas, cosas útiles o no, pero que te hacían la vida más fácil ayudándote o distrayendo, o sentimientos importantes, el amor, la autoestima y otros más, es cuando se te encoje el corazón y el estómago. Es cuando tu cerebro trabaja en hacer todos tus recuerdos más hermosos de como eran, bajo la influencia de la nostalgia. Y la melancolía, su inseparable compañera del pasado que taladra el corazón con cada destello. Así que he de trabajar el amor y la autoestima, para no pensar que el pasado fue mejor, y si en lo que me queda por vivir. (Un ave Maria por Miriam Sevilla.)