Sobrevivir a un sueño

( Petición de Vanessa con las palabras clave: Sueño, coraje y cama. A mi me parece que está muy bien, ya me dirás que piensas jeje Un saludo.) El sueño de los últimos días le situaba en una gran batalla, espada y escudo en mano, un casco emplumado y el enemigo enfrente. Cuando iba a empezar a luchar, el sonido del despertador, las ganas de orinar o algún movimiento de su mujer, hacían que se despertara. Él en todos los sueños se dirigía hacia los contrarios sin pensarlo, mostrando un gran arrojo y eso le provocaba curiosidad por saber el desenlace. Un viernes por la noche, aprovechando que no tenía que trabajar al día siguiente, tomó unas pastillas, quizás mas de la cuenta. Le explicó su plan a ella para que estuviera pendiente, por si algo ocurría. Ella accedió, pero no prometió no quedarse profundamente dormida también. Tomo un par de vasos de leche para asegurarse aún más es sueño y se metió en la cama en silencio y a oscuras. Aunque tomó las pastillas, aún no veía claro que pasaría. Había escuchado que si te mueres en un sueño, mueres de verdad. Eso le tenía inquieto a pesar de su convencimiento. Tardó en dormirse, pero todo empezó. Todos los sueños empezaban mientras terminaba de equiparse. El ejército enemigo estaba posicionado frente al poblado. Tenían que detenerlos si entraran quemarían todo, asesinarían y violarían a mujeres y niños. Armados de valor cargaron contra ellos, pero antes de alcanzar el objetivo escucharon gritos a su espalda. Pudo ver como un soldado se abalanzaba sobre su mujer con la espada alzada. Cuando quiso socorrerla sintió un golpe en a cabeza y luego de caer al suelo fue estoqueado varias veces. La siguiente imagen tras un fundido en negro, fueron las copas de los árboles, las nubes y el sol, mientras su cuerpo traqueteaba sobre aquel carro. Una hermosa doncella terminaba de vendar sus heridas y él se la quedó mirando alucinado. Vio como mataban a su mujer y en ese momento lo recordó. Preguntó por ella y no le supieron decir. La doncella le calmó explicándole la gravedad de sus heridas y las pocas posibilidades de que estuviera con vida. “ Los mataron a todos, tu eres de los pocos que rescatamos con vida “. Venían del castillo cercano para ayudar, pero llegaron tarde. Al final solo vinieron a ver la destrucción total del poblado. Los días pasaron y cada vez sentía menos dolor en sus heridas. Se hizo muy amigo de su cuidadora y pasado el tiempo empezaron a intimar. Él seguía recordando a su Maria, aún siendo muy feliz con su nueva pareja. Más tarde empezó a olvidar su antigua vida con ella y sus dos hijos en aquella cabaña. Pero los soldados del rey recuperaron las tierras y pudo volver con su nueva mujer y sus dos nuevos hijos. Construyó otra cabaña, en el mismo sitio donde estaban las cenizas de la otra y continuó la vida que nunca tuvo que perder. Destrozada aquel maldito día en que asaltaron su casa. El mismo día en que su mujer e hijos murieron apuñalados solo por algunas joyas y dinero. El mismo día en que empezó su nueva vida postrado en una cama. No murió en el sueño, sigue vivo.

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